Los demás vecinos no quieren dar testimonio porque tienen miedo de la mujer de 25 años. «Es una persona muy violenta», dijeron.
Una joven de 25 años, domiciliada en la ciudad de Añatuya, Santiago del Estero, fue filmada por un vecino cuando aplicaba una bestial golpiza a su hijo de un año y medio.
En la grabación se observa que la criatura está en el piso, y ella le aplica una patada en la cabeza y luego dos más en el estómago. Desde el interior de la casa sale otro hijo, de 5, llorando, aunque no es posible determinar por qué (si fue golpeado previamente o llora por su hermanito).
Este vecino que logró registrar el aberrante caso no quiso identificarse. Lo que hizo fue entregar el video a una mujer que trabaja en una fundación, y esta, a su vez, lo dio a la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SUBNAF). Desde allí se comunicaron con la fiscal Alejandra Sobrero, y ésta solicitó a la SUBNAF que formalice la denuncia.
Se determinó que la mujer vive sola con los menores y solo el más pequeño está reconocido por su progenitor, pero este reside en Buenos Aires. La joven no tiene otros familiares en Añatuya, salvo unos abuelos. Los niños fueron puestos provisoriamente en el Hogar de la mencionada fundación, y la madre fue detenida.
Durante el fin de semana se le tomó declaración, mientras que sus hijos fueron revisados por psicólogos para ver si están en condiciones de hacer una Cámara Gesell, y también por personal médico para determinar de manera fehaciente el estado en que se encontraban.
Cuando personal policial arribó al sitio, la violenta madre se mostró en todo momento reticente a colaborar. Los vecinos guardan un fuerte hermetismo, no quieren hablar y manifiestan que es porque «se trata de una persona muy violenta».
Quedó detenida e imputada del delito de lesiones leves calificadas por el vínculo, muy complicada en materia judicial, al límite de perder la patria potestad de los chicos, ya que al parecer también los habría quemado con cigarrillos y arrastrado por la casa.
Prima facie, trascendió que la imputada maltrataba a los niños desde hace mucho tiempo. Entonces, lo del video sería apenas una pequeña muestra de la cotidianidad padecida.
En el día a día la mujer enfrentaba muchos problemas económicos, pero vanos fueron los intentos de sus vecinos, insistentes y perseverantes en tenderle una mano. Ello no era muestra de orgullo, sino terquedad y empecinamiento en exponer a sus hijos a una hambruna carente de sentido, de acuerdo con lo relatado a las asistentes sociales. Pero lo que más impactó en el recinto fueron los informes médicos.
Los profesionales habrían afirmado que los menores presentarían secuelas de viejas agresiones físicas, en especial el más pequeño, con heridas de quemaduras de cigarrillos y lesiones propias de haber sido arrastrado por el piso. Ante lo evidente, las funcionarias coincidieron en que los niños precisan urgente contención de una familia ampliada, ya que así la imputada no puede regresar a su lado.
El presente y el futuro de los dos niños son delineados ahora por personal del Ministerio Pupilar. Con varias medidas pendientes y en tramitación, la magistrada dispuso la detención de la imputada por diez días. Cumplido ese tiempo, estarían listas las conclusiones de los informes psicológicos de la acusada. No es todo. La jueza y la fiscal trabajan tras estudios complejos y exhaustivos de los chiquitos, en procura de conocer si existen lesiones internas en el cuerpo y en la cabeza.












