Dos hombres que habían sido sobreseídos en una causa que los acusaba de haberle robado dos teléfonos celulares a un bombero que estaba apagando un incendio, continuarán siendo investigados por decisión de la Cámara Nacional en lo Criminal, que entendió que los sospechosos se aprovecharon de la situación del bombero para hurtarle sus pertenencias.
Fuentes judiciales aseguraron que la decisión fue adoptada por la sala IV de la Cámara del Crimen contra dos hombres identificados por sus iniciales T.E.E. y J.R.O., a quienes se les imputa el inciso 2 del artículo 163 del Código Penal, sobre el hurto calificado, que prevé una pena de entre 1 y 6 años de prisión.
La norma prevé que se aplique esa condena cuando el hurto «se cometiere con ocasión de un incendio, explosión, inundación, naufragio, accidente de ferrocarril, asonada o motín o aprovechando las facilidades provenientes de cualquier otro desastre o conmoción pública o de un infortunio particular del damnificado».
En este caso, recordó el tribunal, se atribuye a T. E. E. y a J. R. O. «haberse apoderado ilegítimamente de dos celulares pertenecientes al bombero C. I. R., en circunstancias en que este se encontraba ejerciendo su labor con motivo de un principio de incendio, razón por la cual dejó los móviles dentro del coche-bomba».
Los camaristas Ignacio Rodríguez Varela y Hernán Martín López evaluaron la imputación fiscal, según la cual «mientras uno tomaba los aparatos, el otro oficiaba de campana, tras lo cual huyeron juntos» del lugar.
Agregaron que «no puede ignorarse que los bienes sustraídos se hallaban en el interior de un vehículo cuyos ocupantes se hallaban abocados a sus funciones de bomberos, con motivo de un siniestro al que habían sido llamados a intervenir» y que «tales circunstancias resultan determinantes para establecer la existencia de una situación de aprovechamiento».












