#HORROR | DELINCUENTE ABUSÓ Y GOLPEÓ SALVAJEMENTE A UNA EMPLEADA DE UNA PANADERÍA

La víctima tiene 25 años y es hipoacúsica. El delincuente entró a robar al local el domingo por la tarde, la encerró en el baño y la golpeó. Una cámara de seguridad registró el desgarrador audio tras la agresión sexual.

Una joven de 25 años fue abusada en el baño de la panadería de Virreyes donde trabaja. El ataque fue el domingo pocos después de las 16:00 en el local ubicado en la esquina de las calles Avellaneda y Azcuénaga.

Una cámara de seguridad grabó el ingreso del ladrón al comercio y el escape unos minutos después. Además, registró el desgarrador intercambio de palabras que la víctima mantuvo con su atacante en medio de amenazas.

Tres minutos en el infierno

La víctima pidió reserva de su nombre porque tiene miedo, pero habló Vanesa, su mamá, quien dio detalles del aberrante hecho del que fue víctima su hija.

La joven trabajaba en ese lugar desde hace 15 días. Estaba contenta porque el día anterior a la agresión sexual la habían efectivizado. “Ella me contó que estaba feliz. Vive con su hijo de siete años”, dijo Vanesa.

El domingo, poco después de las 16:00 entró al negocio el ladrón, tal como se ve en el video que llegó al portal de periodismo ciudadano. Se acercó al mostrador y dijo: “Vos quedate ahí. Esto es un robo. Quedate quietita”.

La joven le contó a su mamá que el delincuente la llevó al baño. Le arrancó el cinturón, le pegó piñas y un culatazo en la cabeza. “En uno de los golpes le rompió los anteojos y quedó con un zumbido en el oído. La apuntó con un arma y la manoseó”.

“Sacate la ropa, mirame”

El momento de mayor dramatismo se vivió cuando el abusador le pidió que lo mirara y que se sacara la ropa, mientras él se bajaba los pantalones. “Mi hija se resistió a quitarse la ropa por eso la golpeó salvajemente”.

Tras el abuso, le dijo que iba a volver y se escapó caminando por la misma puerta por la que había entrado unos minutos antes. La víctima quedó atada y encerrada en el baño. Cuando pudo soltarse, salió corriendo y pidió ayuda en un kiosco que hay cerca y vio al abusador en la parada del colectivo. “Después de eso se desmayó”, afirmó su mamá.

Inmediatamente llegó la ambulancia y los médicos le brindaron los primero auxilios. “Le duelen las costillas, tiene los ojos hinchados de tanto llorar”, contó Vanesa. Esa misma noche junto a la dueña del local hizo la denuncia en la policía.

Los familiares y vecinos de la víctima convocaron a una marcha este viernes a las 18:00 para pedir justicia y seguridad. La convocatoria es en Avellaneda y Azcuénaga, en la esquina de Virreyes donde ocurrió el hecho.

TN

Tendencias