Ringo Starr celebra hoy sus 85 años y, fiel a su costumbre desde 2008, vuelve a convocar al mundo al evento “Peace and Love”, un llamado global a la unidad y la paz. Pero este aniversario también revive un momento clave en la historia del rock: su debut oficial como baterista de los Beatles, en agosto de 1962.
Richard Starkey, su nombre real, nació el 7 de julio de 1940 en Liverpool. Su infancia estuvo marcada por graves problemas de salud: a los 6 años estuvo en coma durante 10 semanas por una peritonitis, y a los 13 pasó dos años internado por pleuresía. No completó la escuela y fue una niñera quien lo ayudó a leer y escribir. A pesar de todo, desarrolló una personalidad cálida y un humor inconfundible que más tarde sería parte esencial de la química del cuarteto de Liverpool.
Ringo trabajó como aprendiz de ensamblador hasta que su camino lo llevó a la batería. En 1960 viajó a Hamburgo con Rory Storm and The Hurricanes, y fue allí donde conoció a los Beatles. Incluso grabó junto a John, Paul y George una versión de Summertime, marcando la primera vez que tocaron juntos en un estudio.
El vínculo se consolidó en 1962. Luego de que el productor George Martin sugiriera reemplazar a Pete Best, los Beatles decidieron incorporar a Ringo. Aunque no fue una decisión fácil —Best era popular entre los fans— el 15 de agosto marcó su último show con el grupo, y dos días después, Ringo debutó oficialmente.
Fue el 18 de agosto de 1962, durante el baile anual de la Sociedad de Horticultura de Port Sunlight, ante 500 personas. Tras un ensayo de dos horas, John, Paul, George y Ringo subieron por primera vez al escenario como la formación definitiva de los Beatles.
Hoy, mientras celebra su cumpleaños con millones de fans en todo el mundo, Ringo vuelve a recordarnos —con su batería, su energía y su eterno “peace and love”— por qué es una leyenda viva del rock.












