En la denuncia, la joven pudo relatar los padecimientos a los que fue sometida, a los abusos sexuales, a las situaciones diarias de violencia física y a la realización «de un aborto casero y forzoso».
Un hombre de 57 años fue condenado este martes a 25 años de prisión por haber abusado sexualmente de su hija menor de edad durante cuatro años, y por haberla obligado a ejercer la prostitución durante un año en las ciudades de Recreo y Santa Fe.
La sentencia fue impuesta por unanimidad por un tribunal integrado por los jueces Jorge Patrizi, Gustavo Urdiales y José Luis García Troiano. Los mismos rechazaron un pedido de prescripción planteado por la defensa debido a que los hechos ocurrieron entre 2004 y 2008.
En el juicio quedó demostrado que la víctima fue abusada sexualmente por su padre entre diciembre de 2004 y diciembre de 2008, años en los que era una adolescente menor de edad. Las agresiones fueron cometidas en una vivienda ubicada en la ciudad de Recreo y luego en una casa ubicada en el barrio Yapeyú, de Santa Fe, inmuebles en los que convivieron el condenado y la niña durante esos años.
Durante el juicio, la Unidad Fiscal Especial de Violencia de Género, Familiar y Sexual (Gefas) del Ministerio Público de la Acusación (MPA) probó que «el condenado instruyó a su hija acerca del intercambio de sexo por dinero y la obligó a ofrecer ese tipo de servicios en una estación de servicio ubicada en el ingreso a Recreo». Además, el hombre la obligaba a entregarle el dinero que generaba, el cual era utilizado por el condenado para comprar estupefacientes.
Según el MPA, el condenado siempre fue consciente de lo que estaba haciendo y del daño psicológico y físico que le provocaba a su hija, a quien agredió, amenazó y aisló de cualquier entorno que pudiera protegerla.
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