Un joven fue condenado a 14 años de prisión por el crimen de un jubilado, asesinado de una puñalada en mayo de 2019 para robarle 1.000 pesos en una vivienda de la ciudad chubutense de Puerto Madryn.
La pena recayó sobre Néstor Antonio Rojas (25), alias «Ñoño», por el delito de «homicidio en ocasión de robo» en perjuicio de Lorenzo González Ibarra (72).
El Tribunal de Puerto Madryn, integrado por los jueces Stella Eizmendi, Patricia Reyes y Horacio Yangüela, concluyó que el crimen ocurrió en la noche del 2 de mayo de 2019 cuando el acusado trepó una reja y saltó a un balcón de la vivienda ubicada sobre calle Troperos Patagónicos de Puerto Madryn, donde un matrimonio se aprestaba a descansar.
Durante el juicio, la viuda describió que el delincuente llegó a la habitación y les pidió dinero que su marido le entregó, «pero así y todo extrajo un cuchillo y lo apuñaló», aunque antes les advirtió que llamaran a una ambulancia porque «lo iba a cortar».
Cuando el equipo de emergencia del hospital llegó a la casa, el jubilado ya había fallecido producto de la herida que recibió en la zona abdominal derecha.
Rojas fue detenido a los 3 meses de ocurrido el episodio por parte de la policía del Chubut.
Los investigadores llegaron al sospechoso tras reconstruir un retrato hablado y cotejar en el sistema de identificación dactiloscópica (AFIS) las huellas encontradas en uno de los vidrios.
El fiscal Jorge Bugueño, quien fundamentó la acusación y pidió en su alegato 25 años de cárcel para el imputado, destacó el trabajo policial.
«El equipo de la Policía Científica demostró un gran profesionalismo, en este caso aportando elementos para que los fiscales podamos resolver un hecho tan trágico y poner a disposición de los jueces al asesino de Lorenzo», aseguró el funcionario judicial.
Telam












