Una beba de 9 meses ingresó en la noche del viernes a la guardia del Hospital Municipal de Quemados con más del 40 por ciento del cuerpo calcinado, por lo que corre riesgo de vida, y otras 35 personas resultaron heridas y fueron atendidas en nosocomios porteños por pirotecnia y corchos durante los festejos del Año Nuevo.
Estos datos muestran un leve aumento en la cantidad de heridos atendidos en la Ciudad de Buenos por los festejos del 1 de enero, ya que el año pasado entre los hospitales de Quemados, Lagleyze y Santa Lucía atendieron solo a 16 personas, de las cuales 11 eran menores de edad.
«Ayer a las 22 horas ingresó una beba de 9 meses que, por descuido de adultos, recibió una llamarada de fuego cuando quisieron reavivarlo con alcohol», apuntó este sábado a Télam la médica Patricia Gutiérrez, jefa de guardia del Hospital de Quemados, ubicado en el barrio porteño de Caballito.
Según el último parte médico, la beba tiene entre un 40 y un 45 por ciento de la superficie corporal quemada, y «en unas horas será reingresada a quirófano y será reevaluada, pero corre riesgo de vida», agregó Gutiérrez.
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