El ex secretario de Planificación Territorial y Coordinación de Obra Pública de la Nación, Fernando Álvarez de Celis, fue contundente al analizar la situación del barrio Sismográfica tras el derrumbe del Cerro Hermitte y responsabilizó directamente a los ex intendentes Carlos Linares y Juan Pablo Luque por haber ignorado advertencias técnicas clave.
Según explicó, ambos jefes comunales desoyeron informes técnicos, en especial el elaborado por SEGEMAR en 2002, y avanzaron en la urbanización de una zona catalogada como de altísimo riesgo, lo que derivó en la actual catástrofe que afecta a más de 50 familias.
DESORDEN TERRITORIAL Y RESPONSABILIDADES POLÍTICAS
Desde la Fundación Tejido Urbano, que preside, Álvarez de Celis remarcó que antes de 2017 ya existían advertencias técnicas claras, pero que durante las gestiones de Linares y Luque se avanzó en sentido contrario, volcando inversión pública en áreas no aptas para el desarrollo urbano con fines políticos de corto plazo.
“La responsabilidad lisa y llana le cabe a estas dos personas. Luego de la catástrofe de 2017 y con el debate del ordenamiento territorial ya instalado, ignoraron todas las voces técnicas y avanzaron en el camino contrario”, sostuvo en declaraciones radiales.
Entre los factores determinantes del problema, señaló la ausencia de un Código Urbanístico, la falta de planificación y la desestimación sistemática de estudios técnicos especializados.
MÁS DE 600 VIVIENDAS EN ZONA DE RIESGO
El ex funcionario advirtió que, lejos de frenar el crecimiento en zonas inestables, el Municipio impulsó obras de infraestructura como cloacas y asfalto, lo que terminó promoviendo nuevas urbanizaciones en sectores no aptos.
Como consecuencia, las viviendas en riesgo pasaron de 45 en 2002 a más de 600 en la actualidad, una cifra que refleja el impacto directo de la falta de planificación territorial sostenida en el tiempo.
REUBICACIÓN O COMPRA DE VIVIENDAS, LA SALIDA DE FONDO
Finalmente, Álvarez de Celis planteó que la solución definitiva debe surgir de una decisión estatal firme, ya sea mediante la reubicación de las familias afectadas o la compra de las viviendas al valor de mercado.
En ese marco, lamentó que las decisiones adoptadas por las gestiones anteriores hayan generado “un mal mucho peor” al agravar una situación de riesgo que estaba técnicamente advertida desde hace más de dos décadas.












