Durante más de tres décadas, la conectividad internacional de la Argentina tuvo un único eje dominante: Las Toninas, en la costa bonaerense. Desde allí ingresa y egresa casi la totalidad del tráfico de datos que conecta al país con el resto del mundo. Ese esquema, altamente centralizado, comienza hoy a mostrar límites frente a una nueva realidad tecnológica marcada por la expansión acelerada de la inteligencia artificial, el cómputo intensivo y las redes de ultra baja latencia.
En ese escenario, Chubut emerge como protagonista de una iniciativa que busca modificar la arquitectura digital nacional. Se trata de un proyecto privado de gran escala que proyecta inversiones por u$s10.000 millones destinadas a la construcción de centros de datos de máxima categoría y al desarrollo de un corredor digital bioceánico, capaz de vincular directamente el Atlántico con el Pacífico.
La propuesta no solo apunta a descongestionar el sistema actual, sino a reposicionar a la Patagonia como un nodo estratégico de conectividad global, con impacto directo en el despliegue de 5G, el procesamiento de datos para IA y la exportación de servicios tecnológicos.
CENTROS DE DATOS DE MÁXIMA CONFIABILIDAD OPERATIVA
El corazón del proyecto está compuesto por un gran centro de datos y varias instalaciones complementarias, todas diseñadas bajo el estándar Tier IV, el nivel más alto de confiabilidad en infraestructura crítica. Este esquema garantiza una disponibilidad del 99,995%, lo que reduce los tiempos de inactividad a menos de 30 minutos por año.
Esa continuidad operativa es indispensable para aplicaciones de inteligencia artificial, servicios en la nube y sistemas que requieren procesamiento constante y sin interrupciones. A esto se suma una ventaja clave: la reducción de latencia, un factor determinante en el rendimiento de los sistemas digitales avanzados.
El desarrollo técnico está a cargo de Ingenieros Argentinos Asociados, firma responsable del estudio de factibilidad, la ingeniería de detalle y el diseño de la arquitectura de los centros de datos. Su titular, el ingeniero Miguel Ángel Pesado, confirmó que el proyecto ya inició gestiones con la Corporación Andina de Fomento (CAF) para estructurar el financiamiento y recibir asistencia técnica.
INVERSIÓN PRIVADA, INCENTIVOS Y ROL DEL ESTADO
El esquema financiero se apoya principalmente en capital privado, con participación estatal orientada a la facilitación y articulación institucional. Uno de los pilares para atraer inversores es el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que ofrece estabilidad normativa y beneficios fiscales para proyectos de gran envergadura.
Un actor central en la iniciativa es Silica Networks, empresa del grupo Datco, que aporta la infraestructura de fibra óptica que atraviesa la Patagonia y conecta con Chile. Esa red constituye la base del futuro corredor bioceánico por el que circulará el tráfico internacional de datos.
Desde el sector público, el respaldo político proviene del gobernador Ignacio Torres, junto al Ministerio de Producción y la Agencia de Inversiones de la provincia, que trabajan en la provisión de energía renovable, tierras estratégicas y marcos regulatorios compatibles con la magnitud del proyecto.
EL CONTEXTO NACIONAL Y LA SEÑAL DE OPENAI
La iniciativa chubutense se inscribe en una tendencia más amplia que comenzó a consolidarse a nivel nacional. En octubre de 2025, el presidente Javier Milei mantuvo un encuentro con directivos de OpenAI, en el que se avanzó en una carta de intención para desarrollar un centro de datos de hiperescala en la Patagonia.
Ese proyecto, impulsado junto a Sur Energy, prevé una inversión superior a u$s25.000 millones y está orientado al entrenamiento de modelos de IA para un único cliente. En contraste, el plan de Chubut propone una infraestructura abierta y multipropósito, pensada para múltiples empresas, carriers y servicios.
Ambas iniciativas no compiten entre sí: se complementan dentro de una misma estrategia de expansión digital en el sur argentino.
CONECTAR OCÉANOS PARA REDUCIR LATENCIA
Uno de los elementos más disruptivos del proyecto es la creación de una nueva traza de conectividad que permita a la Argentina diversificar sus puntos de amarre submarino. El esquema contempla nodos en Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia y Playa Unión, desde donde el tráfico ingresaría por el Atlántico.
Desde allí, la red se extendería hacia el oeste, cruzando la cordillera y enlazando con el cable submarino Humboldt en Chile. Esta configuración permitiría una conexión más directa con los mercados asiáticos, evitando desvíos por el hemisferio norte y reduciendo miles de kilómetros en el recorrido de los datos.
El resultado: menor latencia, mayor eficiencia y reducción de costos operativos para servicios digitales de alta demanda.
5G, INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y VENTAJAS NATURALES
La descentralización de los centros de datos es clave para potenciar el despliegue de 5G, tecnología que ofrece tiempos de respuesta de apenas milisegundos. Combinada con la fibra óptica de alta capacidad, habilita aplicaciones críticas como telemedicina avanzada, automatización industrial, realidad aumentada e Internet de las Cosas.
A esto se suma un factor diferencial: el clima patagónico. Las bajas temperaturas permiten reducir de forma significativa los costos de refrigeración de los servidores, que representan el principal gasto operativo de un centro de datos. El uso de free cooling no solo mejora la eficiencia energética, sino que reduce la huella ambiental de las instalaciones.
UN CAMBIO DE MATRIZ PRODUCTIVA
Para Chubut, el impacto del proyecto trasciende lo tecnológico. Significa avanzar hacia una nueva matriz productiva, basada en la exportación de servicios digitales y conocimiento. Estimaciones privadas indican que una industria de centros de datos orientada a IA podría generar exportaciones por más de u$s1.000 millones anuales, además de empleo calificado y encadenamientos con el sector energético.
El consenso del sector tecnológico es claro: la Argentina empieza a reunir las condiciones para disputar inversiones estratégicas en la economía digital global. Y Chubut busca ocupar un lugar central en ese mapa.
Con información de Iprofesional












