Los concejales del Bloque Arriba Rawson, Anahí Olivera y Federico Figueroa
visitaron a la familia de Carlos Marcelino Palavecino, quien fuera el primer
farmacéutico de Rawson. El Concejo Deliberante capitalino impuso su
nombre a una calle de Playa Unión.
Los ediles fueron recibidos por su viuda, Rosa Francia Machado y su familia a
quienes les entregaron la ordenanza 8673 y el cartel simbólico con el nombre de
Carlos Marcelino Palavecino con el que quedó denominada una calle de Playa
Unión.
En este sentido la concejal Anahí Olivera comentó que “nos recibió toda la familia,
les leímos la ordenanza y vivimos un momento muy emotivo”. La ordenanza 8673
establece “una Mención Especial, Post Mortem, al vecino Carlos Marcelino
Palavecino por su trayectoria en nuestra ciudad”.
Palavecino nació en Piedrabuena, Provincia de Santa Cruz, el 2 de agosto de
1926 y se trasladó a los 25 años a Chubut, ya recibido de enfermero y con
experiencia como encargado en la Sala de Primeros Auxilios de Piedrabuena;
también realizó allí tareas como farmacéutico, lo que valió adquirir idoneidad en la
materia.
Luego de contraer matrimonio con Rosa Francia Machado aceptó el ofrecimiento
para ser el encargado de la primera farmacia de Rawson, la “Farmacia Rawson”.
Fruto de su contracción al trabajo, honestidad y gran predisposición el señor
Querol le ofreció la posibilidad de ser propietario de dicha farmacia.
Los vecinos de Rawson lo recuerdan como alguien inolvidable, solidario,
comprometido, ejemplo de los jóvenes, entre muchas virtudes. Ayudaba sin
distinción y sobre todo se inclinaba a prestar especial atención a personas de
bajos recursos. También hizo importantes aportes a los colegios salesianos
locales.
“Don Palavecino tuvo una importante participación en el Club Atlético Germinal,
colaborando activamente para concretar la construcción del túnel y cerco
perimetral de la antigua cancha ubicada entre las calles Pueyrredón y Luis Costa.
Muchos lo recuerdan aún hoy por su tarea, además, como masajista del equipo,
asistente de jugadores, enfermero y aguatero. También se encargó de trasladar
jugadores, afrontar gastos varios y alojamientos de los mismos con el objetivo de
optimizar el rendimiento del club de sus amores”, relató la edil.
“Aún hoy muchos vecinos recuerdan su paso por la historia rawsense, en la que
dejó una marcada huella caracterizada por su don de buena persona, querido y recordado por todos los que tuvieron la oportunidad de conocerlo por su profesión
y por sus actividades sociales y deportivas” señala la ordenanza.
La concejal Olivera explicó que la calle a la que se le impuso el nombre de Carlos
Marcelino Palavecino está ubicada en la zona norte del balneario Playa Unión.












