Arabia Saudita ejecutó a dos ciudadanos barheiníes acusados de pertenecer a una «célula terrorista», y en lo que va de mayo ya son nueve las ejecuciones por esos cargos y 41 las penas capitales aplicadas desde el inicio del año en el reino wahabita.
«Dos criminales de nacionalidad barheiní fueron ejecutados por haberse unido a una célula terrorista», declaró el Ministerio del Interior saudita, informó la agencia de noticias AFP.
Según indicó el Ministerio, ambos planeaban «desestabilizar la seguridad de Arabia Saudita y de Barhéin».
También fueron acusados de ayudar a «terroristas» en Arabia Saudita, introduciendo ilegalmente materiales explosivos y prestando apoyo para la comisión de atentados en este país y en Barhéin.
La acusación de «terrorismo» es empleada a menudo por los regímenes de la región para reprimir a activistas y a disidentes.
El principal grupo opositor chiita de Barhéin, al Wefaq, tachó de «crímenes» las dos ejecuciones.
Arabia Saudita y el vecino reino de Barhéin, un fiel aliado, acusan desde hace décadas a Irán de intentar perturbar ambos países a través de las comunidades chiitas, que a su vez se quejan de estar discriminadas.
Irán, la potencia chiita de la región, desmintió siempre esas acusaciones.
Los dos hombres ejecutados, Jaafar Sultan y Sadiq Thamer, fueron condenados a muerte «de manera discrecional el 7 de octubre de 2021», según detalló el año pasado Amnistía Internacional.
En 2022 Arabia Saudita ejecutó a 147 personas, 81 de ellas en un solo día por crímenes relacionados con «terrorismo».
Télam












