Un futbolista argentino de 17 años murió este jueves tras ser baleado en la cabeza por policías de la Ciudad de Buenos Aires, que habrían confundido a la víctima y otros compañeros del Club Barracas Central con delincuentes, informó la agencia Télam.
Lucas González recibió el disparo de un efectivo cuando se trasladaba con tres amigos en un auto por el barrio porteño de Barracas, y permanecía internado en gravísimo estado.
Mientras su madre denunció que Lucas fue víctima de un caso de «gatillo fácil», que los efectivos «tiraron a matarlo» y que le «plantaron» un arma de fuego para simular un enfrentamiento; tres efectivos de la Policía de la Ciudad que participaron del hecho fueron apartados de las tareas operativas en la fuerza, informaron fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño.
Apartan de tareas operativas e inician sumario a los policías que balearon a Lucas
En un comunicado, el Ministerio de Justicia y Seguridad porteño, a través de la Oficina de Transparencia y Control Externo, confirmó que los tres efectivos fueron pasados a disponibilidad preventiva, hasta tanto determine la Justicia sus responsabilidades.
«Mediante esta medida se los desafecto de la función operativa y se los paso a disponibilidad. Ahora esperamos que es lo que determinará la Justicia», dice el comunicado.
Según el comunicado, la Oficina de Transparencia y Control Externo es un órgano desconcentrado del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad, integrada en su totalidad por personal civil.
«Tiene como funciones: Investigar las situaciones en las que intervenga personal de la Policía de la Ciudad y en las que se denuncie o presuma la existencia de irregularidades; sustanciar sumarios administrativos; y proponer al Ministro de Justicia y Seguridad, cuando corresponda, las sanciones disciplinarias a aplicar», explicó el ministerio.
Telam












